
1. Entendemos tu negocio y definimos el proyecto
Antes de diseñar nada, aclaramos qué necesitas y qué debe poder hacer tu web.
- Conocemos tus servicios, productos, clientes y zona de trabajo.
- Definimos el objetivo principal: recibir consultas, mostrar trabajos, conseguir reservas, vender productos o facilitar una gestión.
- Revisamos tu web actual y los materiales disponibles, si ya los tienes.
- Organizamos las páginas, secciones y funcionalidades necesarias.
- Acordamos contenidos, responsabilidades, plazos y revisiones.
- Identificamos costes externos: dominio, hosting, suscripciones, licencias o integraciones.
El resultado: una propuesta que explica qué vamos a construir, qué incluye y cuánto cuesta.




